domingo, 28 de marzo de 2010

Sociedad y vida cotidiana.

Uno de los cambios más notables en la sociedad mexicana del siglo XIX fue la separación de la Iglesia del gobierno.


La constitución de 1824, inspirada en los principios del Plan de Iguala que eran Unión, Independencia y Religión, estableció que la religión era y seria perpetuamente la católica, apostólica y romana, y que la nación la protegería con leyes sabias y justas, prohibiendo el ejercito de cualquier otra.

Para 1857 el avance del liberalismo en México logro que se eliminara en la nueva Constitución la disposición de que la religión oficial del estado fuera la católica.

El individuo es mas importante que las corporaciones.

Los privilegios de los que gozaban algunas instituciones, como la Iglesia y el Ejército, o los que habían obtenido agrupaciones como las de los comerciantes, se fueron perdiendo. Se esperaba que las leyes respaldaran a los individuos para que ejercieran su capacidad política, económica, educativa y religiosa con la mayor libertad; sin depender de ningún organismo o sector de la sociedad que tomara las decisiones.


Antesala de la Revolución.

LAS CONTRADICCIONES DEL PORFIRIATO.

La historia de México registra con el nombre de Porfiriato al régimen que encabezó el general Porfirio Díaz de 1876 a 1911, no fue el único presidente activo durante casi 35 años, se levanto contra Benito Juárez en 1872 con el Plan de Noria, pero fracasó en su intento, después lo hizo contra Sebastián Lerdo de Tejada en 1876 con el Plan de Sultepec, pero en esa ocasión si logro los fines que proponía. Porfirio Díaz fue reelegido más de 7 veces lo que convirtió a su gobierno en una dictadura o al menos en una autocracia, coloco una red de “jefes políticos” que se dedicaban a controlar a los presidentes municipales.

Las rebeliones contra el gobierno maderista.

Uno de los primeros que se rebelo contra Madero fue pascual Orozco, que había sido uno de sus principales apoyos. La campaña militar contra el llevo a la derrota al propio secretario de Guerra, González Salas. Lo sucedió el general Victoriano Huerta, quien venció a Pascual Orozco en las batallas de Bachimba y Rellano.


Aunque el gobierno de Madero pudo sofocar a las rebeliones, la situación era precaria. Madero recibía constantes ataques constantes de la prensa.


Un buen deseo:educación para todos.

Uno de los ámbitos en el que fue más notorio el cambio social fue el de la educación.


Una de las pruebas del interés que se tenía por destacar este valor fue que solo podrían ejercer su voto los ciudadanos mayores de 18 años que supieran leer y escribir.


Los particulares iniciaron la fundación de escuelas para enseñar a niños y niñas a leer, escribir y contar.

La escuela lancasteriana fundada en 1822, fue especialmente efectiva porque permitía atender a más alumnos en menos tiempo. Era un sistema en el que los niños más avanzados ayudaban a los demás. La educación que hoy llamamos secundaria proporcionaba bases para seguir una educación universitaria, siguiendo el modelo francés.

En 1867, siendo Juárez el presidente, promulgo una ley para que la educación elemental fuera gratuita y obligatoria, y decreto la fundación de la Escuela Nacional Preparatoria con base en los planes de estudio.

La población creció y fue dispareja su distribución en el territorio.

El crecimiento de la población fue lento pero alcanzo la cifra de siete millones al legar a la mitad del siglo. Se concentraba sobre todo en la zona central, y en algunas regiones donde la agricultura y las manufacturas eran prosperas.


El desplazamiento de la población se dio sobre todo hacia las ciudades, algunos iban en busca de seguridad, otros en busca de trabajo. La que más creció fue la ciudad de México.

Diversiones y entretenimientos para pocos y para muchos.

En los nuevos gobiernos no faltaban las celebraciones de carácter cívico que incluían desfiles, festejos… Por otro lado, había una larga lista de celebraciones religiosas que abarcaban los oficios de rigor como la Semana Santa, Día de Muertos y Nochebuena… Las fiestas de la Virgen de Guadalupe y de la Virgen de San Juan de los Lagos convocaban a muchos fieles. Además se festejaban bautizos, matrimonios e incluso defunciones.

Después de 1830, los restaurantes y los cafés se sumaron a las tertulias junto con los juegos de cartas, los toros, el circo y las peleas de gallos, que eran excelentes motivos de reunión.
Las actividades teatrales se le encargaron al Ayuntamiento de la Ciudad de México.